Escrito por el diciembre 2, 2022

Así las cosas…

Dos temas

Homero Bojórquez Rivero

La marcha del domingo pasado cumplió su cometido: demostrar, una vez más, la capacidad de movilización del presidente Andrés Manuel López Obrador. Es innegable su liderazgo, pero es él.

Lo nuevo es que movió a un número de personas que antes no había concentrado en un acto político.

Por lo demás, los partidos políticos y gobiernos en turno siempre han operado de la misma manera: presionando a los trabajadores, beneficiarios de programas sociales, acarreando gente, proporcionando los medios para el traslado, la comida, el refresco y si no se lo embolsan los encargados de la logística, hasta un dinerito “por lo que se ofrezca”. Los menos, si los menos, acuden voluntariamente.

Pero bueno, los organizadores suelen simular siempre que no es así.

Cambian las siglas, los colores y los personajes (en este último caso no siempre). Y la oposición, sea cual sea, lo va a criticar.

Quienes pagan las consecuencias son los ciudadanos, porque desde siempre los recursos del erario y de nuestros impuestos se utilizan para esos fines.

Siempre ha sido un gasto innecesario para el pueblo, pero útil para quién o quiénes lo promueven, sea para intimidar a sus adversarios políticos, para mostrar músculo o autoengañarse.

¿Beneficios?

Solo para sus promotores, para el grueso de la población, ninguno.

No tiene por qué, ni nada de qué espantarse la oposición. Así operaron cuando estaban en el poder, estaban del otro lado.

 

¿MERECIDAS VACACIONES?

Le he estado dando vueltas al asunto y por ningún lado, con todo el respeto que siempre he tenido y tengo por las mujeres, veo mérito alguno de las “merecidas vacaciones” de la secretaria de Protección y Seguridad Ciudadana.

Si estuvieran las aguas tranquilas, si llevara cuatro o cinco años en el cargo, a lo mejor. Tiene poco más de un año y lo que más ha hecho es viajar: antes de irse a Europa, estuvo en Canadá y en varios estados de la República.

El cargo que le confirieron no es cualquiera, tiene la encomienda de garantizar la seguridad de los ciudadanos, casi nada.  La percepción ciudadana es que no está cumpliendo y no únicamente es la percepción, los hechos así lo dicen. En menos de una semana tres homicidios dolosos: uno en Calakmul, donde quemaron a la víctima dentro de su vehículo y dos la madrugada de este viernes en Alfredo V. Bonfil.

Cualquiera en su lugar debería estar trabajando, preocupada (o) en prevenir los homicidios dolosos, esos que tanto les duele reconocer, cada vez más frecuentes y que se ha extendido a otros municipios. Ya no solo es Carmen, es Campeche, es Calakmul, es Candelaria.

Paralelamente crecen los delitos como el robo y los asaltos, que generalmente son imperceptibles para los funcionarios, porque ponen 20 mil pretextos para no recibir una denuncia (o sea, esta práctica continúa), pero duele en la bolsa, merma el patrimonio y altera la tranquilidad de los ciudadanos.

Marcela Muñoz privilegiada como es, desde su llegada, privilegios que nunca imaginó y soñó, no solo dejó sin cabeza la SPSC; también se llevó a la directora de Seguridad Pública del Municipio de Carmen y al vicefiscal, sus hijos. Menos mal que dejó de encargado de la FGE a Renato Sales Heredia.

No es gratuito que las cosas estén como están.

Alguien debe poner al tanto a Marcela Muñoz de lo que está ocurriendo en el Estado, a ver si informada, sentada en la realidad, vislumbra de qué se trata la tarea que le encomendaron y no ha cumplido.


Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *



Continuar leyendo

Post Siguiente


Miniatura
Post Anterior


Miniatura

Radio Fórmula

97.3 FM

Canción actual

Título

Artista

Background